¡Dios santo!
Casi me rompo el cuello.
Intentar manejar la bici
con cierzo
y una mano,
por llevar el paragüas en la otra,
por la acera
con el freno de detrás ro-to,
es muy
pero que muy
....adrenalítico.
A consecuencia, ahroa aprecio la vida con fascinación. Los árboles me arrancan lágrimas de los ojos,.. y la energía de un riachuelo-alcantarilla,.. oh!
(Hoy tiramos de cajón)
domingo, 30 de mayo de 2010
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