martes, 24 de febrero de 2009

La palabra del día: Inopinado

Érase una vez un cuento que, de repente, cuando aún era posible, comenzó. Para el héroe que se puso en camino no había en eso nada de repentino, por supuesto, ni en el ponerse en camino, cosa que había pasdo la vida entera esperando, ni tampoco en el desenlace, pues este, cualquiera que fuese, le parecía, como el horizonte, estar siempre en algún otro sitio. Pero para el dragón, como era muy bruto, todo resultó repentino. Se sentía súbitamente hambriento, y, sin más, súbitamente, ya estaba comiendo algo. Siempre era como la primera vez. Y entonces, súbitamente, recordó haber comido ya algo parecido: cierto sabor amargo y familiar... Pero, de la misma manera repentina se le olvidó. El héroe, al encontrarse, repentinamente, con el dragón(llevaba años de penoso viaje por selvas encantadas, desiertos interminables, ciudades carbonizadas por el aliento de los dragones, de modo que la palabra repentinamente no le parecía la más apropiada), sin saber cómo sintió envidia, al desenvainar la espada (desenlace posible que se le había presentado de pronto, como si el horizonte, con el desesperado espejismo de lo repentino, se hubiera inclinado), de la libertad sin tensiones del dragón. ¿Libertad? Podría haber preguntado el dragón de no haber sido por lo bruto que era, mientras rumiaba el súbito y agrio sabor familiar(¿un recuerdo..?) en su propio aliento. Pero, ¿de qué? (Olvidado.)

lunes, 23 de febrero de 2009

El saber te hará libre (para entender por qué no ligas)

-Yo creía que tenía cierta empatía con la gente, una especie de inteligencia emocional que me ayudaba a saber qué pensaban más o menos en cada momento., pero con las mujeres me es imposible. Nunca sé, por ejemplo, cuando querrían acostarse conmigo.
-Hombre, Paco, eso se ve.
-Pues yo seré miope. ¿Te acuerdas de mi frustado ligue con la de contabilidad? Todavía ahora no sé qué pasó, si era una cita de trabajo o había algo más.
-Estás peor de lo que pensaba.
-Esque nunca he visto una mujer más criptica. Eso, o soy un desastre leyendo señales. Era tan opaca que cuando finalmente la tuve en mi piso, no supe otra manera de entrar en el tema que preguntárselo abiertamente.. le dije: "¿Te apetece?"
-No me lo puedo creer.
-Y esque estaba desesperado, el suspense me mataba y ella no me lo ponía fácil. ¿Y sabes qué me respondió?
-Sorprendeme.
-"Me han preguntado muchas veces si me apetecía algo de beber o de picar, pero nunca si me apetecía sexo. Y la respuesta siempre ha sido la misma: no, gracias, acabo de comer."
-Verás, los hombres soleis estar abiertos a relaciones sexuales esporádicas. A todas horas, con todo lo que se mueva. Las mujeres, en cambio, mayoritariamente, prefieren cierto grado de compromiso. ¿Por qué? Psicología evolutiva, querido: Los hombres producen millones de espermatozoides que se mueven a una velocidad de doce millones por hora(¡palabra,mi profe de biología me ha marcado para siempre..!); mientras que las mujeres producen unos cuatrocientos ovulos a lo largo de su vida. Necesitan, más cuanto más crípticas son, una mínima inversión(aún teniendo otras opciones y suficientes medios para que eso no pase..) Así que las mujeres, en su subconsciente siguen siendo muy puntillosas en cuanto al quién, al cómo y al cúando. No es nada personal, Paco.
-¿A tí también se te puede aplicar esa regla?
-No pienso acostarme contigo.
-¿Otra caña?
-Jajaja.. ¡Claro!

miércoles, 4 de febrero de 2009