-Yo creía que tenía cierta empatía con la gente, una especie de inteligencia emocional que me ayudaba a saber qué pensaban más o menos en cada momento., pero con las mujeres me es imposible. Nunca sé, por ejemplo, cuando querrían acostarse conmigo.
-Hombre, Paco, eso se ve.
-Pues yo seré miope. ¿Te acuerdas de mi frustado ligue con la de contabilidad? Todavía ahora no sé qué pasó, si era una cita de trabajo o había algo más.
-Estás peor de lo que pensaba.
-Esque nunca he visto una mujer más criptica. Eso, o soy un desastre leyendo señales. Era tan opaca que cuando finalmente la tuve en mi piso, no supe otra manera de entrar en el tema que preguntárselo abiertamente.. le dije: "¿Te apetece?"
-No me lo puedo creer.
-Y esque estaba desesperado, el suspense me mataba y ella no me lo ponía fácil. ¿Y sabes qué me respondió?
-Sorprendeme.
-"Me han preguntado muchas veces si me apetecía algo de beber o de picar, pero nunca si me apetecía sexo. Y la respuesta siempre ha sido la misma: no, gracias, acabo de comer."
-Verás, los hombres soleis estar abiertos a relaciones sexuales esporádicas. A todas horas, con todo lo que se mueva. Las mujeres, en cambio, mayoritariamente, prefieren cierto grado de compromiso. ¿Por qué? Psicología evolutiva, querido: Los hombres producen millones de espermatozoides que se mueven a una velocidad de doce millones por hora(¡palabra,mi profe de biología me ha marcado para siempre..!); mientras que las mujeres producen unos cuatrocientos ovulos a lo largo de su vida. Necesitan, más cuanto más crípticas son, una mínima inversión(aún teniendo otras opciones y suficientes medios para que eso no pase..) Así que las mujeres, en su subconsciente siguen siendo muy puntillosas en cuanto al quién, al cómo y al cúando. No es nada personal, Paco.
-¿A tí también se te puede aplicar esa regla?
-No pienso acostarme contigo.
-¿Otra caña?
-Jajaja.. ¡Claro!
lunes, 23 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario