lunes, 18 de abril de 2011

Buenos propósitos semanasanteros

Ayer me estrené en la maravillosa tarea de dar un tono bronceado a mi piel. Jijiji. Lo sé.
Y me he propuesto que no me pase como todos los años: que la diferencia de color entre mi cara y mi espalda hace que parezca un cuadro de pop-art.
Este año no. Este año vamos a hacerlo bien. Vuelta y vuelta, como el anuncio.

2 comentarios:

nemesis dijo...

pues nada oye a darle. Yo tengo un brazo moreno y otro entre rojo y morenodoble.

Anónimo dijo...

todo se zanfjará en el monte cuando te pongas color camarón