Si hacemos caso a Octavio Paz «la poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos». Ahora que es invierno hagamos una buena fogata de versos que caliente el sórdido tiempo de la frustración humana.
¡¡San Antóon!!
sábado, 16 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Vaya!Hace años que leí el relato de la niña de los fosforos. Y me sigo acordando de él...
Publicar un comentario