Mis padres, en concreto Ella, no paran de insinuarme actividades nuevas. "¿Qué opinas del idioma japonés?" o "¿Has reparado en los hermosos armónicos del clavicémbalo?". Por dios bendito. Mi preocupado ejercito de cuidadores y entrenadores me tratan como si fuera una crak del fútbol o un cliente de restaurante caro, siempre con la esperanza y el compromiso de convertir a su niñita en la próxima salvadora del género humano.
Por el momento, no es precisamente la idea de salvar al género humano lo que me despierta cada mañana. La idea que me despierta y me hace saltar como un muelle es desayunar, porque hasta que no he comido(CAFÉEE!!) no se puede contar conmigo como animal racional.
Una vez nitigados mis primarios insitintos básicos y una vez saludados Padre, Madre, Hermanito y mundo en general, lo siguiente en mi escala de valores es desprenderme de las legañas a base de agua y jabón y poner en mi encantadora persona(lidad) todas aquellas cosas que el día anterior dejé por encima de sillas y que no son para lavar. En esto Madre me pone verde y me dice que parezco un chico. Apañados estais si sois tan desastre como yo, hombres..
Y una vez envuelta para regalo, me pongo de cara al universo y antes de que me de tiempo a preguntarle algo, ya me está dando ordenes. Que si tienes que ir a clase(estos días solo a estudiar), que yo que sé.
Pues eso, ya estamos, el mundo hecho un desastre y yo también.
lunes, 28 de diciembre de 2009
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2 comentarios:
Hola Tere, estoy dando una vuelta por tu blog que hacía mucho que no visitaba y está muy bien, mis lunes son parecidos.
Un beso y Feliz Navidad, por cierto ¿recibiste las fotos que te envié al correo?
Muak,
Ele
Ale, ya he puesto una entrada nueva. A sus ordenes mi general!!! XD
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